29 de Octubre de 2017. Domingo por la tarde. El próximo martes se cierra el plazo para presentar fotografías. A última hora hablo con mi pareja y… “Venga, vamos a hacer una foto”. Era la primera vez que lo hacía, no fotos, sino presentarme a un concurso, fotos llevaba haciendo muchos años, pero como pasatiempo, como hobbie, un poco obsesivo, pero hobbie. Envío la foto y me olvido, no había pretensiones.
Tiempo después me llamaron, había ganado el concurso.
A partir de ese momento comienzo a valorar la opción de tomarme más en serio lo que hasta entonces era mi pasión. Pero ya tenía un trabajo, había estudiado una ingeniería, ¿No sería una p*** locura?
Pues sí, lo era, pero lo hice. Dejé mi trabajo para dedicarme a lo que me apasionaba, dejé mi trabajo para no trabajar nunca más.
En mis comienzos, abordé todo tipo de proyectos fotográficos, pero rápidamente descubrí cuál era mi preferido y comencé a especializarme en fotografía publicitaria, me gustaba vestir con luces los productos que la gente quería vender, y así ayudarles a conseguirlo.
Desde entonces he ido creciendo como fotógrafo, aprendiendo cada día. Es muy fácil cuando adoras lo que haces, nunca te cansas, y ahí está la clave.
Actualmente tengo la suerte de contar con un gran equipo humano de profesionales y con nuestro propio estudio, Espazio Manzana, en Zamora (España), donde desarrollamos nuestro trabajo enfocado íntegramente al gastromarketing.
Si te apetece darle un impulso visual a tu marca y redes sociales para diferenciarte de la competencia, ¡echa un ojo a nuestro trabajo! ¿Hablamos?

